* El buitre *
Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que esté completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros. Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo... * El murciélago *
El murciélago que vuela por todos lados durante la noche. Una criatura sumamente hábil en el aire, no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. Si se le coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda, dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar hacia el aire, recién entonces, despega.
* La abeja *
La abeja, al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo. Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a sí misma.
* El ser humano *
En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja. Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta de que todo lo que tenemos que hacer es "mirar hacia arriba". Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema.
*La tristeza mira hacia atrás, la preocupación mira hacia alrededor, pero LaFe siempre mira hacia arriba.*
"POR MUY LARGA QUE SEA LA TORMENTA, EL SOL VUELVE A BRILLAR ENTRE LAS NUBES"
"A VECES SE PIERDE LO BUENO, BUSCANDO LO MEJOR"
(Desconozco el autor)
Este texto lo recibí a través de un correo electrónico y me gustó mucho el contenido, por lo que quise compartirlo.
Creo que a muchos nos ocurre que teniendo la solución a nuestras dificultades al alcance de la mano, no somos capaces de verla. Por eso cuando el dolor nos atrape, no nos quedemos esperando en vano su partida. Miremos en derredor, busquemos, escapemos, digamos si a una nueva vida.