Quiero ser flor de luz en el campo de las tinieblas
Y melodía silente entre el fragor de la aterrada gente,
Navegar por el cauce del río de las penas
Y alejarlas de allí, que el viento se las lleve
Para que su aguijón nunca más deje huellas.
Alcanzar las alturas cual obstinada hiedra,
Borrar de los sentidos lo que sepa a contiendas
Y que en nuestros caminos no encontremos más piedras.
Que todo hombre las reglas de su juego respete
y que la libertad no nos inquiete.
Alejar de una vez el miedo irracional que no se aviene
y el peso que cargamos no sea sable que hiera.
Que nos vuelva la paz, adiós la tempestad,
que un fantástico himno al universo premie
y que el alma se eleve.
Autor: Belkis Torres Franco