21/12/08

HONESTIDAD






HONESTIDAD

Aunque no soy ni remotamente una persona que se puede jactar de tener esta cualidad, me apasionan quienes son honestos.
Honestidad, cualidad humana que consiste en comportarse y expresarse con coherencia con lo que dice y piensa, sin cambiar de parecer o de convicción de acuerdo a determinados intereses o conveniencias. Es decir, hablar lo que se piensa y hacer lo que se dice, sin discrepancias entre los pensamientos, palabras y acciones. Esto es ejemplo para los demás, lo contrario crea barreras.

La honestidad nos conduce a hablar clara y sinceramente, sin circunloquios ni tapujos.
El honesto es congruente y sincero y actúa de acuerdo con los valores de justicia y de verdad, sin exageraciones y sin temor a las dificultades que esa verdad le pueda traer; y decir la verdad no implica ser irrespetuoso con nadie.

El honesto cumple con los compromisos asumidos ante los demás y respeta las obligaciones contraídas, aunque parezcan pequeñas.

Ser honesto es ser genuino, auténtico, es respetarse y respetar, es ser transparentes, no escondernos nada a nosotros mismos ni a los otros; y todo ello propicia a nuestro alrededor un ambiente de confianza. Si no confiamos o desconfían de nosotros, las relaciones se rompen en todos los ámbitos.

La persona honesta cuida también de los bienes económicos y materiales, sobre todo si son ajenos y se les confía la administración de los mismos, no hace mal uso de ellos; no despilfarra en cosas banales.

Parte de la honestidad es también el reconocer nuestros fallos y errores, rectificar las acciones cometidas, y sobre todo ser capaces de pedir disculpas.

La persona que es honesta, es garantía de fidelidad y discreción, es seria, correcta, justa, desinteresada y con espíritu de servicio.

Deberíamos dejar de llevarnos del comportamiento de supervivencia animal que tenemos grabado en nuestros genes e intentar ser cada día “más y mejor” (vuelvo a mi lema).
Es posible mejorar día a día, perfeccionarnos continuamente. A pesar de que aparentemente la persona deshonesta obtiene lo que quiere sin necesidad de esforzarse, buscando fines, sin importar medios; mientras que el honesto sigue con su vida sin ningún cambio significativo; al final del camino, la deshonestidad te da frutos momentáneos, pero la honestidad te hace exitoso por siempre porque no hay mayor alegría que una conciencia tranquila.

Es necesario vivir según los principios, aunque esto suponga ir “contra corriente”.




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2 comentarios:

Blogger abuelo ha dicho...

Te estás describiendo muy bien, puro ejemplo de honestidad eres tu misma.

2 de enero de 2009, 17:40  
Blogger abuela ha dicho...

tu articulo sobre la honestidad me parece, que te describes muy bien esa eres tu misma, la honestidad en persona.

2 de enero de 2009, 17:55  

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