5/5/09

LA LIEBRE Y LA TORTUGA



Todos los animales estaban reunidos a lo largo del camino que orillaba el bosque. Porque era el día de la gran carrera entre la liebre y la tortuga. La ágil liebre se había burlado de la lenta y pesada tortuga y la había desafiado a una carrera. Nadie tenía dudas acerca de quién iba a ganar, pero todos pensaban que resultaría divertido observar el paso de ambos competidores.
Junto al puente que cruzaba el arroyo, la liebre y la tortuga se dieron la pata y partieron, tan pronto como el negro cuervo, que era el árbitro, lanzó un agudo graznido, como señal. La tortuga avanzó trabajosamente, tambaleándose sobre sus cuatro regordetas patas. La liebre saltaba con excitación a su alrededor, deteniéndose cada pocos metros para husmear y mordisquear los tiernos brotes que crecían junto al camino.
Finalmente, para mostrar su despreocupación y el desprecio que le inspiraba su adversario, la liebre se tendió a descansar sobre un lecho de tréboles. La tortuga, entre tanto, seguía avanzando trabajosamente, centímetro tras centímetro.
-¡La carrera ha empezado! -advirtió la cabra, desde un lado del camino.
Pero la liebre respondió con impaciencia:
-¡Ya lo sé, ya lo sé! Pero la tortuga no podrá llegar antes del mediodía al gran olmo que está en el otro extremo del bosque.
En esta confianza, se instaló a sus anchas y se quedó profundamente dormida.
Mientras la tortuga avanzaba con lentitud, los mirones se sintieron cada vez más excitados, ya que la liebre dormía aún. Cada uno de sus diminutos pasos acercaba más a la tortuga al olmo, que era la meta señalada. Avanzaba lenta y pesadamente, mientras todos los pescuezos se tendían para observar a la liebre ... , que dormía confiadamente su siesta, encogida como una pequeña bola parda.
Después de un lapso que pareció interminable, la tortuga estiró su largo pescuezo y escudriñó el camino que tenía delante. Allí, a pocos pasos de distancia, se veía la imponente mole del gran olmo al que debía llegar. La tortuga estaba exhausta por haber llegado tan lejos a su máxima velocidad, pero cobró fuerzas para una arremetida final.
¡Y en ese preciso instante, la liebre despertó! Al ver que la tortuga estaba casi junto al punto de llegada, se levantó de un salto y echó a correr por el camino, a grandes brincos. Apenas parecía una franja parda.
¡Los pájaros empezaron a chillar! El gran león abrió sus quijadas y bramó. Los demás espectadores gritaban, bailoteaban y saltaban frenéticamente de aquí para allá. Nunca habían imaginado que la carrera pudiera llegar a tal estado. Con sonoro clamoreo, incitaron a la lenta tortuga a avanzar, porque sólo le faltaba medio metro, poco más o menos, y la liebre se acercaba a toda velocidad. ¡Cuando faltaban cinco centímetros, la pobre tortuga tenía a la liebre casi a su lado!
Pero lo mismo hubiera sido si su veloz competidor hubiese estado a un kilómetro de allí. Con una gran embestida, la tortuga estiró el largo pescuezo y tocó la corteza del olmo un momento justo antes de que la liebre, jadeante, la alcanzara.
¡Había ganado la carrera!
Los espectadores aplaudieron con entusiasmo. Y palmearon a la tortuga en su ancha y lisa concha.
-Esa liebre siempre estuvo demasiado segura de sí misma -dijo el búho al águila-. Desde ahora, tendrá que comprender que no siempre es el más veloz quien gana la carrera.
(Esopo)

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29 comentarios:

Blogger Naiba ha dicho...

En nuestra vida, tenemos muchas carreras por delante y muchas formas para ganarlas pero para mi querida amiga,la mejor manera de ganarlas es con constancia y perseverencia.

En este mundo hay muchas liebres, muchas tortugas... y muchas metas que alcanzar.

Besos guapetona

6 de mayo de 2009, 0:00  
Blogger roxana ha dicho...

QUIEN GANA LA CARRERA NO ES SIEMPRE EL MAS VELOZ, SINO EL QUE LA TIENE MAS CLARA!
Lindo cuento, entretenido y deja su mensaje.
UN BESOTE ROXANA

6 de mayo de 2009, 0:35  
Blogger Exito en Acción ha dicho...

Tranquila amiga.
El tiempo de Dios es perfecto.
Nos vemos en la próxima sonrisa,

6 de mayo de 2009, 0:59  
Blogger Colo ha dicho...

Hermosa fábula, una de las que más me gustan de Esopo...

A mis hijos le encantaba que se las lea!

Un beso

6 de mayo de 2009, 1:17  
Blogger Adrisol ha dicho...

gracias por compartir y traerme recuerdos!!!!
esopo fué el compañero de mi infancia.....
siempre sus moralejas fueron espectaculares!!

besitos, reina

6 de mayo de 2009, 4:19  
Blogger jose maria ha dicho...

Hola Belkis, conocía la fábula, pero siempre va bien reelerlas. Te dejo un beso, un abrazo y una sonrisa...

PAZ Y AMOR para todos, sobre todo para ELLOS...

6 de mayo de 2009, 4:41  
Blogger Exito en Acción ha dicho...

Me disculpo por no haber comentado sobre esta hermosa fábula, pero apenas entré al blog esta mañana para publicar la afirmación, ví tu comentario y decidí entrar a dejarte un saludo. Sólo que no tuve chance de leer.
Ahora si. Llegué a casa y con tranquilidad pude leer.
Nos vemos en la próxima sonrisa.
Un abrazo cálido desde Venezuela.

6 de mayo de 2009, 5:22  
Blogger Paco Bailac ha dicho...

Bonito relato lleno, una vez más de amor.... hemos de buscar una sociedad comprometido que no compita entre ella que sea más solidaría.
Paz
Santifiquemos nuestro día
pacobailacoach.blogspot.com

6 de mayo de 2009, 8:23  
Blogger Geni ha dicho...

Tus entradas son siempre constructivas,esta fabula es para que la tengamos presente, y no hagamos como la liebre pensar que tenemos ganada la carrera, hay que ser como la tortuga para conseguir vencer a nuestros contrincantes en la vida.
Un besito querida amiga.

6 de mayo de 2009, 9:18  
Blogger Carmen ha dicho...

La constancia es la mejor de las virtudes.
Bellos recuerdos de la infancia me llegan con esta linda fábula.

Un besito preciosa

6 de mayo de 2009, 11:42  
Blogger jose rasero b. ha dicho...

...muy apropiada para estos tiempos que vuelan... Saludos

6 de mayo de 2009, 16:55  
Blogger Arwen ha dicho...

Hola querida amiga..pues no nos podemos confiar y menospreciar a los demas cono hace la liebre pues la tortuga persevera y lucha con todas sus fuerzas, a cambio gana la carrera como nosotros si luchamos y perseveramos conseguiremos en nuestra vida hermosas carreras: nuestros sueños...preciosa entrada amiga me ha enseñado mucho...tienes un premio de Amistad en mi blog de Arwen...besitosss guapisima

6 de mayo de 2009, 19:07  
Blogger MAJECARMU ha dicho...

Belkis, esta fábula me emociona siempre, porque fuí consciente desde muy niña de ser una tortuguita lenta,pero constante..!
A los doce años comencé a escribir mirando al cielo..y esa niña se grabó en mi alma,procuro atenderla y seguir creando su sueño que comenzó una noche..Voy despacito,Belkis,empezando cada día..en esta carreta interminable de mi vida literaria..!

Un abrazo de tu amiga
M.Jesús.

6 de mayo de 2009, 19:12  
Blogger Rosario ha dicho...

Prciosa fabula, me trae recuerdos de mi niñez.
Durante toda nuestra vida tendremos muchas carreras por recorrer.
Un besito Rosario

6 de mayo de 2009, 19:16  
Blogger Laura-Sujami ha dicho...

Belkis gracias por compartir esta fábula.
Con ella aprendemos que nadie ni nada es más que nosotros y podemos alcanzar igualmente algo, con más o menos esfuerzo. Confianza en uno mismo.

Un besito wapa, Laura.

6 de mayo de 2009, 23:12  
Blogger Paco Bailac ha dicho...

De nuevo te visito para decirte....felices sueños..

pacobailacoach.blogspot.com

6 de mayo de 2009, 23:54  
Blogger LLLBALBI ha dicho...

que recuerdos!! cuando era chica, esta fabula solia ser mi favorita,,, habia olvidado el valor que tiene!

7 de mayo de 2009, 5:21  
Blogger Palabras Andantes...... ha dicho...

Belkis, te paso este enlace, (no tiene que ver con tu post de hoy)pero es algo tan bonito y que encierra una gran reflexión. Me gustaría que lo vieras, y a lo mejor te animas a publicarlo en tu blog =)
besitos !!

http://www.youtube.com/watch?v=-oXGBcKSQ0A

7 de mayo de 2009, 15:49  
Blogger Jorge Martin ha dicho...

preciosa fabula de la liebre y la tortuga... la vida nos enseña que el trabajo y la constancia diaria traen con ell su fruto... esta fabula lo demuestra...sigamos su consejo...nos leemos

7 de mayo de 2009, 19:01  
Blogger Jose Ramon Santana Vazquez ha dicho...

...siempre he tenido en mis diferentes etapas de la vida una tortuga que cuidar son seres curiosos su cariño va a traves de la mirada y el olfato...tuyo siempre jose ramon.

7 de mayo de 2009, 19:31  
Blogger Belkis ha dicho...

Hola NAIBA,nos educan para buscar objetivos, para buscar resultados. Nos dicen que lo importante es el final del camino, la meta. El premio llegará cuando alcancemos el final del recorrido. Sin embargo, cuando centramos nuestros esfuerzos en la meta, lo más probable es que nos salgamos de la carretera. Tenemos que asegurarnos de trazar bien las curvas. Las curvas son parte del proceso. No importa cuanto tardemos lo importante es llegar.
Besos para ti también.

Exacto ROXANA, la vida no es una carrera de velocidad, sino de resistencia. Gracias por tu visita. Besitos

Gracias JOSEPH, tu amistad es para mí de gran valor. Un abrazo

COLO, bienvenida, hace días que no sabía de ti. Me alegra saber que tus hijos disfrutan con esta fábula. Un beso

Así es ADRI, de la mano de Esopo podemos recorrer caminos llenos de sabiduría y lo bueno es que nos ayudan a inculcar valores a nuestros hijos. Besitos para ti también.

Me alegra saber de ti JOSE MARIA y sobre todo que hayas disfrutado con el recuerdo. paz y amor para ti y para todos ellos.

7 de mayo de 2009, 19:37  
Blogger Belkis ha dicho...

Gracias PACO por el inciso, es cierto lo que dices, en este mundo la competencia es inevitable,
pero hay que entender que ganar no es el fin, el paseo es más interesante. Debemos ser el jinete para cabalgar en el lomo de nuestras propias vidas, que va sin riendas y desbocado, pero que aun con esto la carrera es perfecta, por los matices de errores que la hacen así; podemos hacer que cuando esos corredores pura sangre nos quieran expulsar de la carrera, les mostremos que si ambos nos cortamos las venas, ambos sentiremos dolor y la sangre no va a ser más que del mismo color, porque corremos de puro corazón y los rótulos, títulos y castas solo existen en las mentes ambiciosas, Porque el objetivo de la carrera, no es sacar de todos a un ganador si no que todos seamos uno. Paz y amor para ti también mi PACO querido.

GENI, yo también quisiera ser como la tortuga, quisiera no tener que arrastrar al tiempo, ni ir por él contra corriente, agotada, sin disfrutar del camino, pararse a disfrutar, ver las piedras que hay en el camino, caerse, levantarse, disfrutar los paisajes que te ofrece, encontrar sendas, veredas… enredarse en la vida...
Besos mi reina y cuida mucho tu salud.

La constancia, CARMEN, como dijo la Madre Teresa "Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite".
Un besito para ti también.

Si JOSE, precisamente en estos tiempos que vuelan viajemos despacio que vamos lejos. Gracias por venir. Un afectuoso saludo.

Si ARWEN, con paciencia, inteligencia y sabiduría conseguimos lograr nuestras metas. Gracias por tu regalo voy a buscarlo encantada. Un beso amiga.

7 de mayo de 2009, 19:59  
Blogger Belkis ha dicho...

Me parece fenomenal MARIA JESUS, ve despacio que llegaras lejos. La lentitud no está reñida con la eficacia, sino con las prisas, por un lado, y con la indolencia por otro. Te auguro el mejor de los éxitos en tu carrera literaria. Eres buena. Un abrazo amiga

ROSARIO, Así es la vida, como una carrera. Perseverando hasta el fin siguiendo el ejemplo de aquellos que han ido antes que nosotros.
Necesitaremos todo el vigor espiritual y mucha paciencia para terminarla. Un besito para ti también

LAURA, la confianza es fundamental. La confianza es una poderosa energía. Se apoya en la firme esperanza y proporciona seguridad, optimismo, bienestar, alegría. La confianza nos hace más fuertes, más libres y también mejores. Por el contrario, el recelo lleva al temor, al malestar, a la insatisfacción. La duda, la inquietud, nos reprime, no nos deja actuar, dificulta que tomemos iniciativas, nos paraliza, sufrimos. Un besito para ti también mi niña y gracias por venir.

Gracias PACO por tus buenos deseos. Los que te devuelvo. Besitos del alma.

7 de mayo de 2009, 20:26  
Blogger Belkis ha dicho...

LAURA, gracias por venir, te había extrañado. Me alegra que te haya traído buenos recuerdos de infancia con esta fábula. Un besito cariño.

Gracias BELKY por pasarme el enlace, es fenomenal, lo publicaré para compartirlo con los amigos. Sencillamente una gran lección de un niño a los adultos. Besitos

Si JORGE, yo también creo en que la firmeza y perseverancia en las resoluciones, en los propósitos y en las acciones trae sus frutos. Nos leemos. Un saludo.

Que detalle más bonito JOSE RAMON, los animales dan mucho cariño y nos acompañan, también aprendemos de ellos observandolos. Gracias por venir. Un abrazo

7 de mayo de 2009, 20:36  
Blogger MaRy ha dicho...

Q bonita fabula. Me ha gustado mucho. Besitoss!!!

7 de mayo de 2009, 21:19  
Blogger Naiba ha dicho...

Hola Belkis

Despacito como una tortuga, pero con perseverancia he llegado a dejarte un besito.

Muackssssssssssssss

7 de mayo de 2009, 22:04  
Blogger Myr ha dicho...

Lindísima fabula, hemanita gemela!

Besototes

7 de mayo de 2009, 23:43  
Blogger Poseidón ha dicho...

HOLA BELKIS,

quien desea mucho puede conseguir, lo importante es saber el momento para alcanzar, ya sea rapido o mas lento con mucha perseveriencia y amor es posible.
AH! para eso tb es necesario entregarse y luchar, nadie regala nada, la vida es asi.

besitos querida amiga murciana

8 de mayo de 2009, 14:00  
Blogger Belkis ha dicho...

Me alegra MARY que te haya gustado, lo importante es que tomes lo mejor de todo lo que lees por aquí, crecer en valores mi niña. Te quiero.

Gracias NAIBA, eres muy cariñosa. Besitos para ti también.

Besotes para mi linda hermanita gemela MYR. Gracias por venir.

Cierto POSEIDON, que nada se consigue fácil. Siempre digo que lo que vale cuesta. Hay que luchar y perseverar. Gracias por tu visita. Un abrazo

8 de mayo de 2009, 20:52  

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